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Análisis: Prismáticos Levenhuk Karma PRO 10×42


8 de junio de 2016
Escrito por: MEREDITH MANN


Prismáticos Levenhuk Karma PRO 10x42

En cuanto a prismáticos, hace tiempo que soy fiel a mis leales Nikon Monarch 8x42. El tacto es perfecto, funcionan estupendamente y me han acompañado en la mayor parte mis mejores días observando pájaros (y han conseguido sobrevivir a un momento de locura transitoria en la playa de Indiana Dunes prácticamente ilesos).

Pero igual que sucede en cualquiera buena relación romántica, es normal preguntarse si te estás perdiendo algo. Eso no quiere decir que quieras menos a tu amor, que se te vaya la mirada de ver en cuando puede ayudarte a apreciar incluso más la belleza y virtud de lo que amas. Con todo esto quiero decir que accedí a probar los prismáticos Levenhuk Karma PRO 10×42.

Me los llevé junto con los Monarch para probarlos un día que iba a observar pájaros en el bosque de Carpenter’s Woods y a lo largo del río Wissahickon Creek, ambos al noroeste de Filadelfia, en Estados Unidos. Los dos pesaban aproximadamente lo mismo (unos 700 gramos), que fue una agradable sorpresa, y los dos tienen estuches correctos. La primera diferencia que noté fue la cinta para llevarlos al cuello; la de los Karma no está acolchada detrás del cuello, no resulta molesto al principio pero podría acabar siendo un problema en un día largo de observación de pájaros.

Asumí que el precio mucho más bajo de los Karma no solo significaría que contarían con muchas menos comodidades de este tipo, sino también que su calidad sería inferior. De nuevo, me equivocaba. Los prismáticos eran robustos y estaban bien diseñados. Resultaban cómodos tanto para mis manos como para mis ojos. Era fácil ajustarlos y el manual era claro y sencillo. Los aumentos extras respecto a lo que estaba acostumbrada fue un cambio agradable, aunque significara que el campo visual se redujera un poco.

Los dos prismáticos me proporcionaron excelentes imágenes de un zorzal maculado iluminado desde atrás cantando en una rama despejada en lo alto de un árbol al otro lado de un campo. No pensaba que los Karma darían buenos resultados en cuanto a resolución y claridad, pero la imagen era igual de nítida que la proporcionada por los Monarch (y la luminosidad era como Technicolor, ahora entiendo a qué se refería Paul Simon en su canción).

En resumen, el sólido modelo Karma me funcionó bastante bien. Puede que no tenga algunos extras de que disponen los prismáticos más caros, pero me parecieron perfectamente adecuados para cubrir las necesidades básicas para observar pájaros. Los Karma me parecen unos muy buenos prismáticos para iniciarse en la observación de pájaros e igualmente buenos en todos los aspectos como modelo de reserva (decididamente, el modelo que he analizado lo dejaré en mi coche para identificar aves que pueda encontrar por casualidad mientras viaje, y también me resultarán prácticos cuando lleve a algún amigo a divertirnos observando pájaros). Cambiando la cinta estándar por una más cómoda, vale la pena tener en cuenta los Karma.

Prismáticos Levenhuk Karma PRO 10x42
© MEREDITH MANN

Análisis proporcionado por MEREDITH MANN, 8 de junio de 2016, EE.UU.
El análisis original en inglés fue publicado el 8 de junio de 2016 en 10000birds.com


Sobre la autora:
MEREDITH MANN
El humilde tordo sargento de las afueras de Nueva York provocó el interés de Meredith Mann por los pájaros. Cinco años más tarde, ha explorado algunos de los puntos más de moda de EE.UU. para observar pájaros, desde Plum Island, en Massachusetts, a Magic Hedge en Chicago o a los desiertos de Fallon, en el estado de Nevada. Recientemente ha emigrado de Chicago (donde está orgullosa de haber participado en el proyecto Chicago Bird Collision Monitors, que rescata a aves que durante su migración quedan heridos con los rascacielos y en las aceras) a Filadelfia, donde está buscando nuevas oportunidades para editar y escribir. Siga aquí su crónica de sus interesantes descubrimientos, Blog5B.